July 10, 2009

“La juventud es una fuente invalorable de aportes al desarrollo de las políticas públicas.”

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Nínawa Daher: ¿Cómo nació tu interés por el periodismo?

Muriel Balbi: Mis padres eran médicos, como casi todos en mi familia. Lo que terminé absorbiendo de ellos no fue el amor por la medicina, sino entender la importancia de sentir una gran vocación y entrega por lo que uno hace. Heredé de ellos la necesidad de elegir en la vida una tarea que llegue al otro de algún modo, que brinde un servicio, que me reporte en pasión más que en una recompensa económica pura. Encontré eso en la comunicación.
Otra influencia muy importante me llegó en la escuela. Iba a un colegio alemàn, doble escolaridad y con muchas actividades extracurriculares. Una de ellas era un taller periodismo, ahí descubrí la maravillosa experiencia de poder expresar lo que uno piensa, analizar un tema y poder comunicarlo. Me gustaba poder contarle a la gente la realidad de otras personas, incluso la propia, ofrecer el servicio de la información para conocer más nuestro mundo.

ND: ¿Por qué la inclinación por la temática internacional?

MB: Para empezar creo que uno debe buscar áreas de especialización en el periodismo. Los ámbitos de los hechos noticiosos son muy vastos. Uno puede tratar de estar informado sobre varios temas; pero es imposible abarcarlo todo en profundidad.
Mi elección tiene que ver con una cuestión de inclinaciones personales; así como me interesa poco el deporte, me apasiona la información sobre la realidad del mundo.

ND: ¿Cuán amplia es la libertad de un periodista para el tratamiento de las noticias?

MB: Varía mucho entre los profesionales, en función de su propia conciencia, del medio en el que esté, del país desde el que trabaje, del rango que tenga, por sólo nombrar algunos aspectos. Afortunadamente yo me siento libre en mi quehacer profesional. A veces la mayor censura termina siendo el rating, los temas que están en agenda versus los que no lo están. Por ejemplo, creo que hasta el año pasado era muy difícil hablar de la situación en Darfur porque la gente no se enganchaba con el tema, al no formar parte de los titulares. Eso hace que los medios terminen hablando de la mujer de Sarkozy y no de una crisis humanitaria indignante. Es un juego de retroalimentación entre los medios y la audiencia. Una rueda en la que ambos son la gallina y huevo al mismo tiempo, y de la que quedan afuera temas muy interesantes para pensar juntos, atender y eventualmente, comprometernos para la acción.

ND: ¿De qué manera te preparás antes de conducir el noticiero o de conducir DEF Televisión, el mundo al día?

MB: Leo, leo y leo. Eso es lo más importante de todo. Estudiar, estar informado. Repito: leer la mayor cantidad, calidad y variedad posibles. Hablar con la gente que conoce los temas y no tener miedo de hacer el ridículo a la hora de quitarse las dudas y querer entender.
El resto de la preparación tiene que ver más con “la puesta en escena”. Es una rutina que uno va haciendo más eficiente, fluida y cuidada a medida que vas adquiriendo mayor experiencia profesional y que mejora con las “horas de vuelo”.

ND: ¿Qué temas te sensibilizan más al momento de tratarlos?
MB: La injusticia. La injusticia, me duele y me indigna en todas sus formas. También todo lo que repercuta en dolor y desprotección a los niños me sensibiliza especialmente.

ND: ¿Qué elemento de un periodista considerás debe estar indefectiblemente al momento de sentarse frente a la cámara?

MB: Seguridad, confianza y mucho respaldo, ayuda y apoyo por parte del equipo que está detrás de la cámara. Eso es muy importante, y sólo lo entiende en su verdadera dimensión quien tuvo que trabajar alguna vez frente a una cámara.

ND: ¿Aceptarías ser cronista en un país en conflicto, por ejemplo, en Irak? ¿Cuáles son tus límites?

MB: No tengo dudas que aceptaría. Estuve en Medio Oriente en un momento muy peligroso. Recuerdo que se escuchaban las bombas con mucha frecuencia. Pero yo me sentía tan inmersa en mi trabajo que bloqueaba todo tipo de pensamiento vinculado con el temor. No le temo a los desafíos ni al peligro, mucho menos si la historia me atrae.

ND: ¿Qué otros intereses forman parte de tu vida cotidiana?

MB: Muchos, afortunadamente. Me gusta mucho la música, la literatura, la mitología, la arquitectura, la jardinería, los vinos, viajar, cocinar, conocer gente nueva con realidades distintas a las mías. Amo la vida y soy terriblemente curiosa y sensible.

ND: Tengo entendido que participaste de un Congreso Mundial de Juventudes. ¿Cómo fue esa experiencia? ¿Cómo nació la posibilidad y el interés de participar?

MB: Sí, se trata de la Cumbre Iberoamericana de jóvenes líderes. La “Fundación Inquietudes” de España (filial de “Inquietud Europea” de Bruselas) decidió reunir a jóvenes de países iberoamericanos que, se espera, tenga un rol de influencia o poder de toma decisiones en el futuro. La idea es formarlo en los temas que van a ser parte de la agenda a futuro y prepararlos para hacerse cargo de los desafíos a afrontar en el mañana. Es muy interesante porque son entre uno y tres chicos por país, pero de distintas disciplinas (sociólogos, psicopedagogos, abogados, empresario, biólogos, etc). Nos reunimos a analizar las conclusiones de la cumbre iberoamericana de presidentes, compartimos los abordajes diversos entre todos y elaboramos conclusiones y propuestas que son llevadas a cada uno de los jefes de estado.
Es una experiencia maravillosa y lo valoré siempre como un ámbito privilegiado de participación.

ND: ¿Cuán importante es la Juventud, en tu opinión, en el desarrollo de las políticas públicas de una sociedad?

MB: Creo que es vital. La juventud debe prepararse mucho porque el mundo es cada vez más complejo, aprender de los mayores y a la vez contagiarlos con sus sueños, utopías, energía y hambre de cambios. La juventud es una fuente invalorable de aportes al desarrollo de las políticas públicas. Igualmente, insisto, no hay que caer en la soberbia de pensar que lo sabemos todos y querer romper y arrasar con “lo viejo”. Es muy bueno poder admirar a alguien y tratar de absorber su experiencia, que nos allane el camino, que de por sí es muy duro.

ND: ¿Cómo ves a la Juventud hoy? ¿Cuáles son sus debilidades y fortalezas en tu opinión?

MB: Me agrada mucho la juventud de hoy. Creo que es menos soñadora que la anterior, pero, a la vez también menos ingenua y más práctica.
Las debilidades? El egoísmo, el narcisismo, la falta de referentes, la inconstancia, el materialismo. Esto es sólo una generalización, sólo para poder trazar denominadores comunes.
Las ventajas; somos más prácticos, trabajamos esperando resultados, somos más tolerantes a la hora de aceptar las diferencias, menos dogmáticos. Cuidamos más el medioambiente y la naturaleza, somos creativos y estamos conciliados con la tecnología y las posibilidades que puede brindar para mejorar la calidad de vida y la comunicación.

ND: ¿Qué cosas crees afectan más al desarrollo de una Juventud con igualdad de posibilidades?

MB: Uno de los temas que tratamos con mayor profundidad en la cumbre de la que hablé anteriormente es la diferencia que genera la brecha tecnológica. Es un gran tema del que los gobiernos son conciente. Es nuestra tarea nuestra reducir esa brecha. Pero antes de llegar a eso hay que buscar la igualdad en el acceso a la educación. Hay otros derechos básicos que son vulnerados, como el de la alimentación, de nada serviría hablar de reducir la brecha tecnológica si tenemos pueblos hambreados con gente que no logró un desarrollo cerebral normal porque sufrió desnutrición infantil.

ND: ¿Qué planes tenés para este año?

MB: Seguir trabajando. Apostar fuerte al programa de internacionales, que creció mucho y ganar mayor participación en la prensa gráfica. Adoro escribir, permite un nivel de profundización de los temas que las televisión no permite (aunque de a cambio ofrece otras cosas, como el poder de la imagen).

ND:¿Hay algo que quieras hacer y lo posponés año tras año?

MB: Irme de vacaciones, viajar y conocer más el mundo, hacerme del espacio para recuperar energías y reencontrarme con algunas cosas muy íntimas. Por otro lado, creo es tiempo de producción y mucho trabajo. Ya llegará el momento del descanso, de los viajes enriquecedores.

ND: ¿Cómo te ves de acá a 10 años?

MB: Hago un esfuerzo muy grande por no pensar en esa pregunta. Cada vez que planifiqué mi futuro, las cosas no salieron como había pensado. La vida está llena de caminos inesperados y me gusta estar abierta a explorarlos. Prefiero estar conectada con el deseo y guiar mi rumbo en base a lo que dicta el corazón, paso a paso. Como soy ansiosa y exigente, caigo fácilmente en la tentación de la planificación. Pero creo en lo que Nietzsche llama “la inocencia del devenir”. Me gusta dejar que la vida me sorprenda, me muestre otros senderos, y transitarlos en función de lo que despierte mi pasión.

Escrito por: Ninawa Daher

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