July 10, 2009
Editorial – Junio 2007 – Participación Ciudadana
Editorial por Mariano Isas – Director Ejecutivo
Quisiéramos en un principio agradecer las numerosas visitas a nuestra página web, como así también los mensajes de apoyo y opiniones sobre los artículos publicados en abril. Aprovechamos para informarles que estaremos renovando los artículos centrales bimestralmente y que continuaremos con la renovación periódica tanto de la AGENDA como de las NOVEDADES y las NOTICIAS, servicios que esperamos les sean de utilidad.
En esta oportunidad decidimos convocar para el REPORTAJE al Licenciado Alejandro Langlois, especialista en Responsabilidad Social Empresaria, para consultarlo sobre este concepto que se ha expandido internacionalmente en los últimos años y que comienza a hacerse presente en nuestro país.
En las NOTAS de Organizaciones de la Sociedad Civil publicamos las opiniones de dos redes. La primera, de la Mesa de Concertación Juvenil de la Ciudad de Buenos Aires, hace hincapié en la definitiva creación del Consejo de la Juventud en la Ciudad de Buenos Aires; mientras que la segunda, de Alimentos de Argentina, pone el acento en el acceso a la alimentación como un derecho humano insoslayable.
Las notas de la Lic. Raquel Leiberman, la Dra. Rita Otero y el Dr. Mario Mauri desarrollan temas como: la situación de la familia en los tiempos actuales; la ginecología infantojuvenil; y la reforma del sistema judicial.
A todos ellos nuestro agradecimiento por las notas ya que nos permiten reflexionar sobre diversos temas de interés que a pesar de su importancia no siempre están presentes en la agenda pública.
Esto nos vuelve a remitir a lo que mencionáramos en nuestra editorial de abril sobre los tiempos electorales que corren. Decíamos allí que nuestro deber de ciudadanos implicaba exigir de los candidatos planes, proyectos y conductas ya que las políticas públicas que llevarán adelante nos afectarán por los próximos años tanto individual como colectivamente.
Quisiéramos, en esta oportunidad, hacer referencia a distintos ámbitos institucionales que se han abierto a la participación desde hace algunos años y en especial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Su Constitución, sancionada en el año 1996, establece diversas instancias y herramientas para la participación ciudadana como: las Comunas; la revocatoria de mandato; la iniciativa popular; las audiencias públicas; el Consejo de la Juventud; el Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes; el Consejo de Planeamiento Estratégico; el Plan Urbano Ambiental; el Consejo Económico y Social; el Ente Unico Regulador de los Servicios Públicos; el Ente autárquico para los servicios de radiodifusión y teledistribución; el Presupuesto Participativo; la creación de Consejos Consultivos sobre niñez, juventud, mujer, derechos humanos, tercera edad, o prevención del delito en el Ejecutivo; la información pública. Pareciera de esta enumeración taxativa que los ciudadanos en la Ciudad de Buenos Aires tenemos numerosas posibilidades de incidir en el diseño, gestión y monitoreo de las políticas públicas que se aplican, como así también, en la posibilidad de informarnos sobre las mismas o corregirlas. Un análisis mas detallado nos da cuenta, por ejemplo, que a once años de sancionada la Constitución tanto las Comunas como el Consejo de la Juventud son una abstracción; o que las leyes que reglamentaron la iniciativa popular, la revocatoria de mandato o las audiencias públicas, limitaron la participación o las hicieron de difícil cumplimiento; que muchas de las instituciones y herramientas antes mencionadas son poco o nada conocidas por la ciudadanía; o que la participación en las mismas se limita a escuchar mas que a ser escuchados; o que simplemente quedaron como una expresión de deseos en la Constitución.
Creemos que estas numerosas instancias institucionales y herramientas de participación pudieran servir, si funcionaran correctamente, para conciliar a los representantes con sus representados, permitirle a los ciudadanos un mayor y mejor acercamiento a la cosa pública y generar, por tanto, mas construcción de ciudadanía y de calidad democrática.
Sirva este breve ejemplo de disparador para la discusión de las numerosas posibilidades, correcciones y cuestiones pendientes, que con respecto a la participación ciudadana, nos restan cumplir si queremos realmente ser partícipes de nuestra realidad y no solo meros espectadores. De nosotros también depende.
Escrito por: Mariano Isas
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